Todos los días nacen niños, millones de ellos, los alimentamos, crecen y cuando llegan a cierta edad, les compramos juguetes, pero estos juguetes ¿No pueden llegar a crear cierto determinismo? ¿Estamos condicionando a los niños?
¿Qué un niño nos pide un juguete, que le damos? Un tanque, un “action man”, un cochecito, un trenecito, etc. Pero ¿Si nos los pide una niña, que le damos? Una cocinita, una muñequita, un peluche, una escoba y un mocho, etc. Señores ¿no nos damos cuenta, que en una sociedad en la que se busca una igualdad, esto debería empezar desde los más pequeños? Y es que aunque no nos demos cuenta, somos nosotros quien al fin y al cabo vamos a condicionar la vida de nuestros hijos/as y es que el ser humano cuando está en la etapa más temprana de la vida, es como una esponja, absorbe cualquier palabra, idea o valor que le enseñemos. Cuando más corta es su edad, más vulnerables son.
¿Pero qué es lo que estamos imponiendo a nuestros hijos? A nuestros hijos, les estamos diciendo incansablemente, que la guerra es algo normal, algo donde se demuestra la fuerza y la valentía de cada ser, así como conducir o manejar maquinaria grande y potente, como grúas, excavadoras, trenes, etc. Y también les enseñamos arquitectura y albañilería sobre todo esta segunda con los grandiosos sets “lego” ¿Y a nuestras hijas? A nuestras hijas, les decimos de una manera más clara, que su destino será trabajar para el hombre, hacer la cena, limpiar la casa, criar a los niños.
Finalmente, y para concluir, creo que los niños no necesitan juguetes propiamente dichos, solo necesitan su imaginación o, dejar de clasificar los juguetes, regálele un balón a su sobrina y una muñeca a su sobrino. No hay condicionamiento, si hacemos una buena elección.


